Diferencia entre supervivencia deportiva y real

…Extracto del libro Tened cuidado ahí fuera mibestseller.es

Esto es algo que la gente no suele tener claro, diferenciar estos conceptos de seguridad, emergencia y supervivencia.   

. Las situaciones de supervivencia son raras y muchas evitables con la adecuada prevención. Lo deseable es que solo se produzcan en simulacros controlados, cuando alguien se enfrente a ellas por deporte y no por necesidad.

Imagen Libro Tened cuidado ahí fuera

La mejor supervivencia real, es la que nunca se produce.

Si utilizáramos el tan famoso concepto hoy en día, de zona de confort:

Tendríamos que la seguridad nos mantiene en un confort relativo, dado que estamos en el medio natural donde dicho confort no será como el de casa.

Si nos enfrentáramos  a una emergencia nos encontraríamos fuera de la llamada “zona de confort” para entrar en una zona de conflicto, este será tan largo como lo que dure la resolución de esta situación  que se aparta del normal desarrollo de una actividad en el medio natural.

El pasar a una situación de supervivencia, acabaría por el tiempo que dure esta, con nuestro estado normal de confort, y nos colocaría  si hacemos las cosas bien, al menos en el estado de confort que disfrutaron nuestros ancestros, donde solo las necesidades vitales y poco más estaban cubiertas: La reflexión ahora sería ¿vivimos  con demasiadas comodidades y esto nos hace más vulnerables para vivir  aunque sea solo  por un tiempo en estado salvaje?

Seguridad.

Este concepto abarca las técnicas que se aplican en toda actividad o deporte para prevenir accidentes y situaciones de peligro y evitar el siguiente supuesto: la emergencia.

Un escalador necesita conocer muchas técnicas para progresar por una pared de roca, hasta un buscador de setas o un caminante ocasional, deben tener bien presente una serie de normas básicas de seguridad.

Imagen Libro Tened cuidado ahí fuera

Cuanto más peligrosa sea la actividad que se va a desarrollar, más complejas se tornan las técnicas de seguridad asociadas a ella. Como dice el refranero, más vale prevenir que curar. Si por el contrario andas pensando que eres invencible, que a ti eso no te va a pasar y que lo de la seguridad son consejos para “jóvenes castores” date cuenta que bien puedes acabar en una UVI o en un féretro, y que es posible que otras personas tengan que ponerse en peligro por intentar ayudarte.

Emergencia.

La emergencia podría resumirse como “cualquier circunstancia que nos impide seguir realizando la actividad con normalidad”. Dependiendo de la gravedad de la misma, la preparación y el entrenamiento mental y físico del grupo, podrá resolverse y

                                                   

Simulación uso de cámara hiperbárica en altitud Nepal 2014

continuar  la actividad felizmente hasta su finalización (incidente) o convertirse en una situación de emergencia real, donde puede ser necesario tener que recurrir a ayuda externa, porque hay que realizar una evacuación o un rescate que incluso haga necesario acudir al hospital (accidente).

Si no hemos aplicado correctamente las técnicas de seguridad, o si simplemente tenemos mala suerte,  por  ejemplo si nos encontrarnos con condiciones atmosféricas realmente malas que no esperábamos porque no estaban previstas por los meteorólogos (raro hoy en día), si nos vemos sorprendidos por lo imprevisto en definitiva, podemos encontrarnos en apenas un instante   metidos en una situación de emergencia.

En tal coyuntura sólo se contemplan dos supuestos: O lo resolvéis solitos y tiráis “palante” o la cosa es tan grave que os supera y hay que llamar a la “Caballería.”

Supervivencia.

Polaco en Tasmania carne de rescate

Cuando las técnicas de seguridad han fallado , no hemos sido capaces de resolver una emergencia, o bien esta  no tiene solución a corto plazo, llegamos al siguiente nivel de alarma: la supervivencia.

Podemos considerar que estamos en una situación de supervivencia desde el momento en que nos tenemos que detener por una causa fortuita y pasamos un tiempo indeterminado (más de unas horas) en la naturaleza, viviendo de lo que llevemos con nosotros o de lo que obtengamos del terreno. En general, podríamos decir que cuando hay una pernoctación de una noche indeseada de por medio ya estamos adentrándonos en una situación de supervivencia, un supuesto que casi siempre es evitable con la precaución.

Hoy en día, bien entrado el siglo XXI, la tecnología  como sistemas de  comunicación y localización  incluso vía satélite y unos servicios de rescate más efectivos y equipados. Reducen de modo importante las situaciones del pasado en que una persona podía encontrarse días, semanas, incluso meses perdida en la naturaleza hasta que dieran con ella. En tiempos pretéritos no era raro que no se llegara ni a encontrar el cadáver.

Es cierto que aún se producen casos dramáticos como aquellos, pero con una correcta labor de prevención, aplicando las medidas de seguridad y una cierta destreza para gestionar las emergencias hoy día se pueden evitar la mayor parte, si no todas, las situaciones de supervivencia.

No obstante  y dado que a veces el rescate o la solución por nosotros mismos pueden demorarse, incluso en los terrenos de los que se ocupa este libro, es  más que aconsejable conocer los principios básicos para afrontar esta situación. Qué duda cabe que cuanto más salvajes y remotos sean los lugares a explorar esta preparación tendrá que ser mucho más exhaustiva.

Prioridades en una situación de supervivencia real.

  1. Atender a los heridos. En una situación en la que haya heridos lo primero es atenderlos en función de su gravedad. Recuerda que lo más urgente es, siempre que sea posible, apartarse de lugares donde pueda haber por ejemplo un peligro inminente, desde  el coche que pueda arder, hasta las aguas turbulentas o el borde de un precipicio. La seguridad de los socorristas es esencial para evitar que haya más heridos o muertos en el accidente. Para ello antes de actuar se debe valorar el escenario, sus posibles riesgos y evitar males mayores que los ya sufridos.

  • Pedir ayuda o desplazarse. Dependiendo de las circunstancias, tendrás que optar por pedir ayuda a través de cualquier medio de comunicación. Los teléfonos móviles han supuesto una revolución en muchas de estas situaciones aunque también han contribuido a crear una falsa sensación de seguridad por aquello de “¡bueno, si me pasa algo ya me rescatarán!”, cosa  que no siempre es viable., al margen del costo material e incluso del riesgo que corren los rescatadores .Llegado el caso, si el teléfono no está operativo, pueden hacerse algunas señales de socorro más rudimentarias para señalar nuestra posición como veremos, o en última instancia habrá que desplazarse para pedir ayuda o volver a la civilización. Si hay heridos graves  y varios socorristas, es conveniente dedicar algún efectivo a avisar al tiempo que los demás están atendiendo a los damnificados.

  

  • Calor y refugio. Recuerda que expuesto al medio natural, sin protección, puedes llegar a morir por hipotermia. Si no puedes moverte del sitio empieza a construir un refugio cuanto antes. El fuego puede ser innecesario con urgencia en un terreno cálido, pero  el refugio sin embargo es fundamental en cualquier clima, ya que también protege de la deshidratación. Hasta un herido en un accidente de coche debe ser abrigado inmediatamente
  • Agua potable. Si un análisis indica que tu situación va a ser prolongada necesitarás agua potable. Recuerda que beber es vital a medio plazo, sobre todo con temperaturas altas (más de 36 °C ya hace que sea necesario beber con frecuencia)  sobre todo  si hay personas heridas.

  • Comida. Aun suponiendo que no cuentes con raciones de urgencia, un organismo sano y debidamente alimentado puede aguantar varios días sin comer, a condición de que el tiempo no sea muy frío. Si la situación va para largo empieza a buscar comida, cuestión difícil en la mayor parte de los ambientes y épocas del año. Para una persona que come bien todos los días puede parecer extraño dejar este apartado casi en el último lugar, pero la lectura de este libro te demostrará lo contrario. En los siguientes capítulos aprenderás más sobre estas prioridades. En un caso de supervivencia intencionada tu situación no será dramática, pero conocer este esquema es como el ABC para un superviviente. Las prioridades en una catástrofe o accidente urbano, si bien son similares, tienen algunos matices diferentes.
  • Útiles. Tanto si decides quedarte como avanzar,si realmente la situación te ha pillado con lo puesto necesitarás tal vez calzado, una camilla, una mochila, etc. Puedes ir viendo los materiales y la forma de fabricar los citados útiles con lo que llevas o puedes encontrar en el entorno.

Supervivencia deportiva y supervivencia real.

El planteamiento positivo más evidente, aplicable a las técnicas de seguridad, emergencia y supervivencia, es sin duda su utilización inmediata para desenvolverse y salir de un apuro en actividades que se desarrollen al aire libre, ya sea en lugares remotos o al lado de casa.

Aunque la palabra «supervivencia» puede tener muchas aplicaciones, básicamente podríamos definir la supervivencia deportiva como una actividad que permite desenvolverse en cualquier medio natural con autonomía, con las limitaciones que imponen la conservación de la naturaleza, el sentido común y la propia naturaleza.

Las técnicas de supervivencia que todo practicante de actividades en la naturaleza debe conocer están basadas en las prioridades vitales del ser humano ya descritas, aunque por ejemplo en una de ellas, desplazarse, pueda utilizar  habilidades de otros deportes (orientación, técnicas de montaña o de deportes acuáticos). Estas técnicas de desplazamiento deben  estar enfocadas a poder moverse por el entorno natural o superar un obstáculo eventual por el lugar más fácil posible.

Resumiendo podemos decir que esta faceta deportiva  de la supervivencia, se basa  en simular situaciones o aplicar  técnicas para solucionar problemas, en actividades  en el medio natural: pero sin que realmente peligre nuestra salud o vida.

Situaciones  de supervivencia reales.

Cueva de nieve

En este caso si puede peligrar la vida o la salud de los implicados.

En principio, los urbanitas no  suelen tener  una preparación previa psicológica, física y técnica, salvo que se hayan preparado de antemano mediante cursos o prácticas de supervivencia individuales o sus perfiles profesionales y psicológicos les faciliten esta adaptación al medio. De no estar entrenado previamente, el superviviente tiene que compensar su falta de conocimiento, y quizá el de otros, mediante ingenio y sentido común. Normalmente, en los casos reales que se dan en la naturaleza una persona sin preparación previa no dispondrá de muchos datos sobre el medio;  seguramente ni siquiera sepa el lugar donde se encuentra en ese momento.

Cuando se da un caso de necesidad imprevisto no es fácil que se tenga material específico, a no ser que siempre lleves contigo un equipo mínimo adecuado a la posible situación de emergencia o de supervivencia. Incluso en ese caso la situación puede requerir un equipo que no se haya previsto; por tanto, todos los elementos necesarios han de improvisarse con medios naturales o artificiales reciclados, por ejemplo, restos de un vehículo.

Las posibles heridas propias o de seres queridos, o la muerte de los mismos, disminuyen la capacidad de reacción. En general, podemos decir que el sufrimiento o la muerte de personas, incluso desconocidas, afecta también en este sentido, pudiendo llegar a provocar estados de shock, ataques de pánico, etc.

Herida de machete suturada sobre el terreno Panamá 2000

En una situación prolongada, tanto en campo como en ciudad, la imposibilidad de cubrir las necesidades básicas como calor, agua, comida o higiene alteran la salud física y mental de cualquier persona, especialmente de la que carezca de una actitud psicológica previa y una mínima preparación técnica que le permitan suplir en parte alguna de estas carencias.

El egoísmo y la falta de solidaridad son también factores habituales en algunos casos reales de supervivencia en grupo.

Diferencias entre la supervivencia deportiva y la real.

Damos por supuesto que las personas que realizan este tipo de prácticas  de un modo deportivo: tienen conocimientos sobre las situaciones a las que van a enfrentarse. Existe una preparación previa psicológica, física y técnica, se cuenta con un equipo adecuado a la situación y se dispone de datos sobre dónde nos encontramos y del medio que nos rodea.

Las necesidades básicas están cubiertas mediante recursos que nosotros transportamos (lo normal) o bien que somos capaces de conseguir sobre el terreno (normalmente más difícil).

En principio, tanto nosotros como nuestros compañeros gozamos de buena salud y, por lo tanto, nuestras facultades físicas y mentales están intactas. Nuestro entrenamiento nos permite afrontar la mayor parte de los problemas que se presenten sobre la marcha.

Se parte de una actitud psicológica positiva para actuar tanto en grupo como individualmente; por fortuna, no es habitual sufrir un accidente, pero es aquí cuando una situación pasa a convertirse en supervivencia real. Si prácticas deportes en la naturaleza tienes buenas razones para tener conocimientos sobre supervivencia  objetiva y sin caer  en tópicos de reality, el espectáculo televisivo sobre estos temas desinforma y crea normalmente una visión   bastante separada  de la realidad.

En esta obra tratamos de dar una visión real sobre el tema alejada del tópico que solo busca aumentar la audiencia, o de las visiones  ya  en parte obsoletas de  manuales de los años 50, el mundo está más desarrollado y ahora tiene por desgracia menos zonas salvajes Ya es poco probable que alguien pase  años viviendo en la selva (después de la segunda guerra mundial  existieron casos reales de militares japoneses en las islas del Pacifico que sobrevivieron años evitando el contacto con otros humanos, ya que pensaban que la guerra nunca había acabado).

Conocer las técnicas descritas , no solo te permitirían salir de situaciones  que como decimos  arriba son poco frecuentes  en la actualidad, al mismo tiempo se trata  una forma distinta de entender, relacionarte  y acercarte al medio natural y te ofrecerán  la posibilidad de realizar recorridos incluso de varios días por lugares salvajes transportando el material mínimo.

Y recuerda Ten cuidado ahí fuera

Equipo ESDM

Imágenes: Libro Tened cuidado ahí fuera

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