Vivaque con mantas termicas

Extracto del libro del mismo autor .Tened cuidado ahí fuera(mibestseller.es)

La manta térmica es un elemento unido al superviviente vocacional como el sayo al monje. Para los practicantes de este deporte que pasaron por la Escuela de Supervivencia de Madrid  en su primera etapa 1986 -2003 , se convirtió en símbolo y cruz a la vez. Este trozo de 1,30 x 2 metros, aproximadamente, de plástico plateado o de un material similar al aluminio doméstico (Rexoter) que como única virtud, refleja el calor corporal, nos ha acompañado a profesores y alumnos de la ESDM en largas noches de insomnio durante   décadas. Dormir con ella no es fácil ni cómodo, pero nosotros, después de haberla empleado en situaciones reales y de conocer sus ventajas, no le negamos su parte positiva.

Aunque no te guste la supervivencia, es un material que pude sacarte de un apuro ,incluso salvarte la vida , no pesa y no es muy cara

En la ESDM de los noventa era un símbolo y la pieza más apreciada de nuestra equipación. Para nosotros  había tres cosas casi imprescindibles: algo que corte, algo para encender fuego y dicho “sudario plateado”.

Los escaladores de grandes paredes de mi generación nací en 1958,  tenían las mantas “de aluminio” como un elemento imprescindible de su equipo, entonces no se escalaba a la velocidad de ahora y era frecuente dormir en la  tapia con el “sudario plateado”.

Este equipo fue diseñado, en principio, para cubrir a un herido y su tamaño está condicionado para este fin, por lo que para dormir son algo pequeñas resultando difícil envolverse totalmente si te tumbas. Su tejido no es transpirable, por lo que tampoco es muy adecuado.

Si llevas una  en tu equipo, debes de saber que no solo sirve para cubrir heridos: aparte de las aplicaciones descritas en el texto, reflejar frio o calor , Tiene otros usos como: recoger agua, hemos llegado a hervir agua  con piedras al rojo dentro de una de las finitas y llegamos a usar las mantas como reflector  de fuego  y toldo.

Existen varias texturas entre las que poder elegir. La más conocida (grosor papel aluminio, con una cara dorada y otra color plata) es ligera y reducida a la hora de llevarla siempre en el bolsillo, pero es casi de usar y tirar. Todos los modelos que presentan un lado de color dorado, naranja o similar, aparte de servir para llamar la atención en caso de accidente, ofrecen la posibilidad de poner el lado plateado hacia afuera para reflejar el exceso de calor en situaciones de insolación extrema.

Un segundo tipo de textura similar al plástico, posee unos nervios horizontales y verticales que la hacen más resistente al desgarro, habiendo modelos más gruesos y con ojetes metálicos en los extremos, que permiten incluso usarlas como toldo, siendo más pesadas y caras que otros modelos

De este ultimo tipo. son las que llevamos en el desierto para hacer la travesía de Sonora a pie o la del Larapinta (Australia), El Salar de Uyuni… también las usamos para enseñar refugios para clima cálido. en nuestros cursos

Por último, hay un tipo que es casi un simple plástico plateado. Aunque el uso lo confirme como el más resistente al desgarro en relación con su peso, eso no significa que sea irrompible ni que el plateado no desaparezca en algunas zonas por el roce. Su precio es asequible, por lo que es fácil de renovar (nada es eterno); el gran problema es no poder usarla en sitios cálidos, ya que es plateada por los dos lados.

Las mantas térmicas sirven también, en caso de apuro, como protección para la lluvia, tanto para caminar como para dormir (hemos llegado a dormir cinco personas mientras llovía a mares con tres mantas, de las que una hacía de toldo)Para este fin no son muy adecuadas las de textura fina

También pueden usarse como reflectores de calor: una simple vela . nos pude servir como fuente de calor , otra fuente que usábamos , en aquellos tiempos de vivaques con la estas mantas , era sentarnos en las piedras que rodeaban un fuego que había estado ardiendo por la noche, esto nos permitía aguantar el frio de la madrugada

Durante los cursos de la ESDM antigua  entre 1986 y  2000 los alumnos vivaquearon sin saco más de una vez y no se registró ninguna baja (en aquellos tiempos el material era mucho menos técnico y  la capacidad de sufrimiento más alta), si bien es verdad que la mayor parte pasó la noche durmiendo solo a ratos y que ellos estaban en un entorno controlado. Si quieres practicar con equipo de urgencia por tu cuenta es necesario que tengas cerca un refugio o similar, que nunca lo hagas en zonas donde la temperatura pueda bajar violentamente y que cuentes a tu lado con un saco de dormir por si al final decides que pase frío !Rita la cantaora! como decía mi abuelo, o  si hay peligro de hipotermia real.

Los anglosajones son muy dados a llevar grandes bolsas de plástico para usarlas como la manta de térmica en vivaques de urgencia. Pueden  también combinarse con la manta de aluminio,  usando la manta para cubrir la parte superior del cuerpo y la bolsa para la inferior metiendo las piernas dentro.

Aunque como ya hemos citado, no es por supuesto un saco de dormir y solo refleja tu calor, eso podría ser  suficiente para  poder salvarte la vida.

La técnica de vivaque como ya  dijimos  es simple ¿me envuelvo con la manta? Generalmente, el tamaño de la misma no da para hacerlo y acabarás empapado porque la manta no transpira.

Después de creo un record de noches durmiendo así (algunos  más de 100 vivaques con el sudario)   los chicos-as  de  la ESDM, preferíamos una vez aislados cubrirnos con la manta, si no tienes mucho con que aislarte del suelo, duerme sentado.

Juntarse dos o tres con dos mantas es mucho más efectivo.

Un viejo proverbio en Norte América decía: Un indio con una manta en las Rocosas muere, dos indios con una manta no mueren.

Los graciosos siempre añadían: si es con una india mejor, ahora sería políticamente incorrecto el comentario. Supongo que las graciosas pensarían al revés que era mejor con un indio

Noche mítica abril  1987,  prácticas examen de instructores ESDM antigua

Salimos aquel día  con lo puesto,  con un jersey en una bolsa de plástico,  la manta  de aluminio, las barritas de magnesio, un poco de algodón,  una fotocopia del  mapa de la zona  y  una herramienta de corte. En aquellos tiempos y porque era en un bosque llevábamos cuchillos.

Como aun no pilotábamos ningún sistema primitivo, salvo el chisquero, nos hacía ilusión lo de encender con chispa.  Un algodón  y dos fotocopias  de mapa cayeron en la refriega de encender el fuego, «llovía de  competi,  Pachi” ¿Dónde andaría el señor Grills por aquel entonces, en el instituto?

Cinco personas durmiendo  con dos mantas de toldo y las otras tres para cubrirnos…el fuego por suerte aguantó toda la noche, a base de echarle leña.

Hasta menos catorce bajo cero hemos usado las  dichas “mantas de aluminio” y aun lo contamos (abrigaos claro en pelotas no) Esta práctica no la haríamos  hoy en día con alumnos, el tiempo te vuelve más sensato y por tanto no os recomiendo que probéis algo tan extremo, salvo en una emergencia real porque os vaya la vida en ello.

Vivaque real , no es postureo

Jaime Barrallo Director técnico ESDM TD2 FEDME

Con un posible récord jaja de noches durmiendo con el sudario plateado , calculo que mas de 100

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